Enfoque psicológico
Todas las personas tenemos emociones conscientes e inconscientes. Estas últimas son invisibles a nuestra conciencia y sin embargo, aun sin que lo sepamos, influyen en nuestro comportamiento como individuos, como grupo, como empresa e incluso como sociedad.
Es posible desarrollar nuestra capacidad innata para tomar conciencia de las emociones inconscientes a la vez que ampliamos la capacidad de percepción de las emociones del prójimo.
El hacerlo permite gobernarlas, dominar el rol que se juegue en la empresa y considerar su influencia en el comportamiento individual, grupal y en las situaciones empresariales de baja eficiencia donde el factor humano sea una de las variables clave. En roles directivos, donde la capacidad para manejar adecuadamente las relaciones interpersonales es la base del éxito, puede imaginarse la enorme ventaja que esto supone.